sábado, 5 de marzo de 2011

lunar


Los gatos se han ido de fiesta sobre mi cabeza. Los gatos festejan que los hombres dejaron de estar en casas y ellos en sus techos.

sin título.


nosotras somos belleza y ustedes son música.
el amor es el complemento y la combinación.

sábado, 1 de enero de 2011

administré cosas en mi cabeza

millones de objetos y les dí
un significado.
Las letras se escapan y escriben
como ellas quieren
como éllas quieren.

escuché que te quería mucho, mientras te miraba escuché mi voz
y no pude pronunciar palabra-palavra alguna.
¡Me estoy enamorando!
otra vez de ti.

tus ojos brillan de cansancio, pero están abiertos escuchándome.
te vi abrazándome y pronuncié mi risa.

me estoy enamorando, ésta vez de administrar cosas en mi cabeza.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

lunes, 13 de septiembre de 2010

darwin me mintió


Según la reencarnación, cuando un ser muere, su alma se proyecta en otro ser vivo y así sucesivamente, entonces me nació la pregunta de cómo algo va a evolucionar si al momento de morir pasa a ser otro sistema biológico totalmente distinto, por lo tanto, sólo existe en el presente, no es que vaya a nacer en otra vida en una versión mejor, simplemente deja de existir, por lo que ninguna especie vendría de una anterior, sólo existe en ese preciso instante de tiempo, entonces daría lo mismo venir de un mono o de un elefante, porque en realidad nuestra alma puede ser un árbol...digamos que mi creencia por la reencarnación está en duda, pero mi creencia por la ley de la evolución está en duda hace más tiempo. ¿Yo vengo de los monos indígenas o de los monos europeos, o más bien de los monos europeos mezclados con negros? ¿o quizás por parte de mi abuelo un mono asiático?

sábado, 11 de septiembre de 2010

cortázar - 1962


En los bancos y en las casas de comercio de este mundo a nadie le importa un pito que alguien entre con un repollo bajo el brazo, o con un tucán, o soltando de la boca como un piolincito las canciones que me enseñó mi madre, o llevando de la mano un chimpancé con tricota a rayas. Pero apenas una persona entra con una bicicleta se produce un revuelo excesivo, y el vehículo es expulsado con violencia a la calle mientras su propietario recibe admoniciones vehementes de los empleados de la casa. Para una bicicleta, ente dócil y de conducta modesta, constituye una humillación y una befa la presencia de carteles que la detienen altaneros delante de las bellas puertas de cristales de la ciudad. Se sabe que las bicicletas han tratado por todos los medios de remediar su triste condición social. Pero en absolutamente todos los países de la tierra está prohibido entrar con bicicletas. Algunos agregan: “y perros”, lo cual duplica en las bicicletas y en los canes su complejo de inferioridad. Un gato, una liebre, una tortuga, pueden en principio entrar en Bungue & Born o en los estudios de los abogados de calle San Martín sin ocasionar más que sorpresa, gran encanto entre telefonistas ansiosas, o a lo sumo una orden al portero para que arroje a los susodichos animales a la calle. Esto último puede suceder pero no es humillante, primero porque sólo constituye una probabilidad entre muchas, y luego porque nace como efecto de una causa y no de una fría maquinación preestablecida, horrendamente impresa en chapas de bronce o de esmalte, tablas de la ley inexorable que aplastan la sencilla espontaneidad de las bicicletas, seres inocentes. De todas maneras, ¡cuidado, gerentes! También las rosas son ingenuas y dulces, pero quizá sepáis que en una guerra de dos rosas murieron príncipes que eran como rayos negros, cegados por pétalos de sangre. No ocurra que las bicicletas amanezcan un día cubiertas de espinas, que las astas de sus manubrios arremetan en legión contra los cristales de las compañías de seguros, y que el día luctuoso se cierre con baja general de acciones, con luto en veinticuatro horas, con duelos despedidos por tarjeta.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Aplastado por un ser no identificado.


Como todos los días voy subiendo a buscar el desayuno, el tráfico, las luces, las piedras, hoy suena distinto el tráfico, sigo caminando, me detengo, escucho, veo llorar a mi amigo marcos, ya más calmado o menos alterado me cuenta que los extraterrestres han aplastado a su familia y que hoy no habrá que trabajar, hoy no habrá desayuno. Desde el cielo se escucha:

- Weon porfiado, te dije que no tocaras esa planta, está llena de hormigas.